El paso final en el control de calidad, desde el cultivo hasta el cliente
Cada gramo de cannabis está en una curva de degradación desde el momento en que se cosecha. Cuando llega al dispensario, la mayor parte de la industria del cannabis ya ha aceptado la pérdida de calidad como inevitable. No tiene por qué ser así. El uso del Cannatrol Cool Cure en el punto de venta permite a los dispensarios convertirse en el punto de control final para preservar la calidad, la potencia y la experiencia del cliente.