Con el cannabis pasando a la Lista III, la industria está entrando en un mundo construido en torno a las expectativas de grado farmacéutico. El secado, el curado y el almacenamiento ya no son "arte e intuición", sino que se convierten en pasos de fabricación controlados y validados sujetos a una supervisión de tipo GMP.
Los cultivadores que puedan demostrar consistencia, documentación y control microbiano estarán en posición de abastecer los futuros mercados médico, farmacéutico y de exportación. Cannatrol® con tecnología Vaportrol® ofrece esa ventaja.